Seda-Paperera apuesta por un barrio de usos mixtos en el que la vivienda conviva con comercio, servicios, equipamientos y actividad económica. La ordenación contempla cuatro ejes comerciales que ayudarán a crear recorridos activos ya incorporar servicios de proximidad a la vida diaria de los futuros residentes, evitando un modelo exclusivamente residencial y favoreciendo una ciudad más completa y dinámica.
Las plantas bajas desempeñan un papel esencial en esta estrategia. El planeamiento admite usos comerciales, oficinas y otros usos complementarios de carácter sanitario, cultural, recreativo, deportivo y comunitario. Esta diversidad permite que los edificios se relacionen de forma más activa con el espacio público, que las calles tengan actividad a lo largo del día y que los principales recorridos peatonales se conviertan en lugares de estancia y encuentro.
Los nuevos ejes se plantean en continuidad con la estructura urbana de El Prat y con recorridos como la prolongación de la calle Major y las conexiones hacia la estación. De esta forma, la actividad del nuevo barrio se puede integrar con el comercio y los servicios existentes, reforzando las relaciones entre ambos tejidos en lugar de funcionar como una pieza independiente.
La combinación de actividad económica y proximidad tiene también una dimensión ambiental y social. Acercar comercio, servicios y oportunidades de ocupación a las viviendas reduce la necesidad de desplazamientos cotidianos, favorece los recorridos a pie y contribuye a generar espacios públicos más seguros para su continuado uso. Los cuatro ejes comerciales se conciben, por tanto, no sólo como una infraestructura económica, sino como uno de los soportes de la vida de barrio y de la construcción de comunidad.