Referente en transición energética

Hacia un barrio de balance energético casi nulo

Seda-Paperera integra la transición energética desde la escala del edificio hasta la del conjunto del barrio. El objetivo es reducir primero la demanda mediante estrategias pasivas y, a partir de ahí, cubrir una parte creciente de las necesidades con sistemas eficientes y fuentes renovables. Orientación, protección solar, ventilación natural, mejora de los aislamientos, aprovechamiento de la luz natural y fachadas adaptadas al clima forman parte de una misma estrategia de reducción del consumo.

El planeamiento prevé edificios con elevada eficiencia energética, el uso prioritario de bombas de calor de alto rendimiento y una implantación relevante de captación solar en cubiertas. A ello se suma la posibilidad de una gestión centralizada de la energía por manzana y su vinculación a una Comunidad Local de Energía, de manera que la producción renovable, el autoconsumo y la gestión de la demanda puedan abordarse de forma coordinada.

La actuación más singular es la gran pérgola acústica y fotovoltaica asociada a la Gran Via. Esta infraestructura combina varias funciones: protege frente al ruido, produce energía limpia y se convierte en un elemento paisajístico e identitario del nuevo barrio. La propuesta contempla aproximadamente 2.450 paneles solares semitransparentes, con una producción superior a 2 millones de kWh anuales. Además de su función energética, la pérgola incorpora vegetación y sistemas de recogida de agua de lluvia, contribuyendo al confort climático del entorno.

El enfoque energético se completa con criterios de economía circular y materiales de bajo impacto, buscando reducir tanto las emisiones de funcionamiento como las asociadas a la construcción. Seda-Paperera plantea así la energía no como una instalación añadida al final del proyecto, sino como una infraestructura urbana integrada que contribuye a avanzar hacia un barrio de emisiones casi nulas y mayor autosuficiencia.